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En el TAC jurídico de hoy vamos a abordar una situación que genera preocupación, incertidumbre y muchas dudas: qué hacer cuando se recibe una citación judicial o una denuncia penal. ¡Adelante!

Recibir una citación o tener conocimiento de una denuncia suele provocar miedo y desorientación. Sin embargo, actuar de forma correcta desde el primer momento puede marcar una diferencia decisiva en el desarrollo y resultado del procedimiento penal. Esta guía tiene como objetivo ofrecer una explicación clara, práctica y accesible para entender qué significa esta situación y cómo afrontarla adecuadamente.

 

¿Qué significa recibir una citación o una denuncia?

Una citación judicial no implica culpabilidad ni condena. Significa que existe un procedimiento penal en curso y que una persona debe comparecer ante la autoridad judicial o policial en una determinada condición jurídica.

Según la legislación española, una persona puede ser citada como:

1.- Investigado (antiguo imputado): cuando existen indicios de participación en un delito.

2.- Testigo: cuando se considera que puede aportar información relevante.

 3.- Perjudicado o víctima: cuando ha sufrido directamente el daño derivado del delito.

Esta diferenciación es esencial, ya que los derechos y obligaciones varían en función del papel que se desempeñe en el procedimiento.

 

Base jurídica de la citación en el procedimiento penal

El derecho a conocer la imputación y a ser asistido por abogado está reconocido en la Ley de Enjuiciamiento Criminal, especialmente en:

  1. Artículo 118 LECrim: derecho del investigado a la defensa y asistencia letrada desde el primer momento.
  2. Artículos 410 y siguientes LECrim: deber de comparecer como testigo.
  3. Artículo 771 LECrim: citaciones en diligencias previas.

No acudir a una citación sin causa justificada puede dar lugar a sanciones, multas o incluso a la conducción forzosa ante la autoridad judicial.

 

Errores más comunes que deben evitarse

Uno de los principales problemas en materia penal es la adopción de decisiones impulsivas. Entre los errores más frecuentes se encuentran:

1.- Declarar sin abogado, aun teniendo derecho a ello.

2.- Intentar contactar con la otra parte para “arreglar” la situación.

3.- Borrar mensajes, correos o pruebas digitales, lo que puede constituir un delito adicional.

4.- Minimizar la importancia de la citación o no acudir.

5.- Dar explicaciones informales a terceros que luego pueden perjudicar la defensa.

En Derecho Penal, el silencio o una declaración mal planteada pueden tener consecuencias relevantes.

 

Cómo actuar correctamente desde el primer momento

Ante una citación o denuncia penal, se recomienda:

1.- Leer detenidamente la citación y comprobar la fecha, lugar y condición en la que se comparece.

2.- Solicitar asistencia de un abogado penalista especializado antes de declarar.

3.- Reunir toda la documentación, mensajes o pruebas relacionadas con los hechos.

4.- No realizar manifestaciones previas sin asesoramiento jurídico.

5.- Acudir puntualmente y con la preparación adecuada.

Una estrategia procesal bien diseñada desde el inicio es fundamental.

 

Recibir una citación o una denuncia no significa una condena, pero sí exige una respuesta responsable y jurídicamente correcta. Actuar con información, asesoramiento especializado y calma es la mejor forma de proteger los derechos propios y afrontar el procedimiento con garantías. El conocimiento del proceso y la intervención temprana de un abogado penalista puede marcar la diferencia entre un problema controlado y una situación agravada innecesariamente.

 

Artículo realizado por TAC. Estudio jurídico a través de IA Conversa.